Dos hombres dignos

He aquí a dos hombres íntegros. Se llaman Juan Manuel Martínez Morala y Cándido González Carnero, son trabajadores del sector naval y militan en el sindicato CSI. En estos momentos afrontan dos juicios después de que la Delegación del Gobierno les acusase de destrozar una cámara de vigilancia de tráfico y prender fuego a un coche abandonado en el transcurso de una manifestación de protesta contra el cierre de los astilleros. La fiscalía pide, en total, seis años y medio de cárcel. Algo absolutamente desproporcionado (no hay más que ver las penas que se les aplican a quienes sí delinquen, y de forma mucho más dañina). El Ayuntamiento de Gijón, con mayoría presuntamente socialista, ha dejado pasar el tema, e incluso los propios imputados aseguran que una de las denuncias por las que podrían pisar la cárcel fue interpuesta por el propio Consistorio.
En el trasfondo de todo esto está, cómo no, la especulación. Los astilleros se encuentran en una zona muy golosa: frente a la playa de Poniente, una de las zonas más pujantes del Gijón del siglo XXI. A su vera se han construido edificios de lujo, está previsto soterrar las vías de tren que pasan por allí y los constructores se frotan las manos pensando en el pastel que pueden repartirse. Un pastel en cuya confección molestan, claro, los astilleros.
Carnero y Morala defendían sus puestos de trabajo y la continuidad de la empresa que les da de comer a ellos y a sus familias. Si en verdad han hecho aquello por lo que se les acusa, bastaría con ponerles una multa. Si se les usa como cabezas de turco para mostrar a los obreros lo que vale un peine y evitar futuras revueltas con los astilleros como disculpa (la pasta es la pasta, eso está claro), lo que está pasando estos días en Gijón sólo puede tener un nombre: infamia.
No sé de qué parte se pondrá la justicia, pero yo, como toda la gente de bien, estoy con ellos.
Foto: Joaquín Pañeda. El Comercio

luis dijo
Teniendo en cuenta que toro y trasorras, por mercadear con dinamita, van a estar 10 y 11 años en la carcel, parece desproporcionada la pena de estos dos hombre. Lo que no quita que si, realmente, reventaron la cámara y el coche cumplan una pena acorde con el delito.
1 Febrero 2007 | 05:17 PM