Buenas noticias desde Promenadia
Pego a continuación un fragmento de la entrevista a tres bandas que Ignacio del Valle, Ricardo Menéndez Salmón y yo, vigilados de cerca por Jesús Fernández Álvarez, mantuvimos para el cuarto número de Biblioasturias:
Ignacio del Valle: ¿Por qué la literatura de calidad no puede ser comercial?
Miguel Barrero: Porque la lectura es vista por los lectores, en general, como un entretenimiento. Lleva menos trabajo leer un best-seller o una novela fácil que leerte a Onetti, Faulkner o Benet. Es un problema de percepción de la literatura por los potenciales lectores y también un problema de educación. La mayor parte de la gente no sabe leer o no está preparada para afrontar una obra de cierta envergadura, como bien pueden ser el Viaje al fin de la noche, la Divina Comedia o El Quijote mismamente. Se va a lo fácil, a lo cómodo. Sí que hay novelas que siendo de fácil lectura tienen un revés de cierta envergadura, El tiempo de los emperadores extraños es un buen ejemplo, pero pero eso no ocurre con todos los libros comerciales. También hay muchos libros que son comprados pero nunca son leídos.
Ricardo Menéndez Salmón: Yo no creo que la alta literatura esté reñida con la comercialidad. A veces olvidamos que algunos de los mayores escritores de todos los tiempos son muy leídos. Victor Hugo o Dostoievski son superventas, se llevan haciendo innumerables reediciones de su obra. Kafka vende él solo más que miles y miles de escritores. No podemos pretender que todos los libros lleguen al mismo número de lectores. Thomas Bernhard o Pessoa no pueden llegar a los 50.000 lectores que pueda tener Coelho o Pérez-Reverte, pero que lleguen a los 5.000 u 8.000 ya es un auténtico éxito. Por otra parte, hay best-sellers de temporada que no aportan absolutamente nada, se leen y se olvidan.
Pues bien, reconozco (aunque en parte) mi error y admito el acierto de mi interlocutor después de saber que La ofensa (recuerden: la novela de Ricardo Menéndez Salmón que Seix Barral puso en la calle el pasado 16 de enero) lleva vendidos 2.000 ejemplares y está a punto de ser reeditada. Y mañana mismo (22 de enero), a las 20.15 horas, la presenta en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón acompañado por Xuan Bello. No se lo pierdan.

Luisa dijo
El problema no es la literatura comercial: casi toda la literatura puede ser potencialmente comercial. Hay textos que por sus características no pueden tener una difusión masiva (como algunas películas de cine o determinada música); pero otros, no dependen tanto de su naturaleza como de la apuesta que se haga con ellos. Esto es el mercado.
A mi lo que me preocupa, por lo que supone de disminución de exigencias en el nivel de calidad, es todos los textos que circulan repitiendo esquemas sin cesar, todos estos subgéneros tan de moda, que en realidad muchas veces no son ni mala literatura, pero que se venden como tal y que cada vez exigen menos de su parte al lector. Sin la complicidad creativa del lector, la literatura no será lo mismo.
(Perdón por la extensión;)
22 Enero 2007 | 12:15 PM