Me comentó el otro día mi buen amigo el poeta David González (y acabo de leerlo en su bitácora) que hoy, martes, se celebrará en La Santa Sebe de Oviedo un acto en el que, bajo el título Maldita poesía recitará sus versos el gran Pelayo Fueyo y se proyectará El desencanto, la película de Jaime Chávarri sobre la familia Panero que desde hace año y medio se está convirtiendo en una especie de leit motiv de mi existencia.
Como sabrán los lectores más antiguos de esta bitácora, el pasado mes de septiembre me trasladé a Astorga para dirigir el documental La estancia vacía (que, por cierto, empezaremos a montar en breve), un regreso al lugar del crimen tres décadas después del estreno del largometraje chavarriano para desvelar las razones que llevaron a Michi Panero, el menor del clan, a pasar allí los últimos días de su vida. La cuestión es que nuestra estancia allí (y nunca mejor dicho) casi coincidía en el tiempo con el aniversario del estreno de El desencanto. Como suele pasar, y más dado el odio que ciertos sectores de la capital maragata profesan hacia la película, nadie se había propuesto rendirle los merecidos honores, así que, con la complicidad de otro fanático de los Panero, urdí una suerte de proyección paralela a las del Festival de Cortometrajes que se celebraba por esos días y acabé poniendo mi deuvedé con la película en el pub Gaudí, bar a cuyos dueños estaré siempre agradecido tanto por permitirme tal boutade como por las facilidades que nos dieron durante el rodaje. El caso es que proyectamos allí El desencanto y los clientes que ya estaban antes de que llegásemos nosotros se quedaron anonanados mirándola. Pese a su carácter marcadamente coyuntural, no ha perdido en absoluto vigencia y sigue conservando su poder hipnótico. No podré ir esta noche a La Santa Sebe, pero estoy seguro de que me lo pasaría en grande allí. Cómo envidio a los que sí estarán...
"El desencanto" es una de mis películas favoritas, desde siempre. La continuación que filmó Ricardo Franco se deja ver pero no es genial como la primera. Yo he conocido a uno de los hermanos, a Juan Luis. Participábamos juntos en un congreso de poesía en Oviedo y, amparado por esa legitimidad, le llamé por teléfono a la habitación y le pregunté si le apetecía tomar algo. Estuvimos charlando varias horas delante de unos whiskys. Es digno de contar. Ha sido uno de los pocos poetas admirados que una vez conocidos no te decepcionan: era tal cual lo esperaba. No: mejor. Inteligente, sensible, interesante, divertido, complejo, golfo, amable... Y era su propio personaje, el de sus poemas, no había diferencia. Era íntegro, era él.
Ahora creo que está mal de salud. Lo siento de verdad.
Tengo ganas de ver tu película.
Y una adivinanza: ¿quién es el poeta que al hablarle de Pelayo Fueyo y en el transcurso de la conversación, cuando yo le califiqué de "poeta maldito", me contestó: "¿Cómo va a ser maldito un poeta que publica en Hiperión?"?
Un bonito monito Amedio si das con la respuesta (evidentemente, esto no tiene nada que ver con J L Panero).
Saludos.
JLP
Yo también prefiero a Juan Luis sobre Leopoldo María, quizás porque este último tiene el pernicioso vicio de publicar absolutamente todo cuanto escribe, y no creo que eso sea bueno ni para un poeta ni para cualquier artista en general. De todos modos, en el documental que hemos rodado es, de los tres hermanos, el que peor parado sale desde el punto de vista humano.
En cuanto a la adivinanza, ¿puede el aludido llevar las siglas D. G. o A. O.? (Algo parecido me ha dicho el primero en alguna ocasión, y por lo que he visto en vuestra acalorada discusión uno y otro deben pensar de forma más o menos parecida).
Ah, y cuando te acuerdes entra en la página web de la revista "La Clave" y busca los artículos que tienen archivados de Michi. Te sorprenderá descubrir -así me ocurrió a mí en el proceso de preproducción de la película- que también era un gran escritor.
Yo nunca he dicho eso sobre Pelayo Fueyo, Miguel. Ni a ti ni a nadie. Joder, es increíble esto. ¿Y por qué pones mis siglas y no mi nombre? Me has decepcionado un huevo, colega.
No te enfades, monstruo. Lo decía en broma. Ayer, después de que me alertase JLP mediante un correo electrónico, estuve siguiendo las distintas polémicas que hay abiertas en tu blog y, dado el nivel de radicalismo en que te mueves (eso de quedar a la puerta de los bares, como en los viejos tiempos, me llegó al alma), pensé que hubiera sido una frase muy propia de ti en uno de tus geniales y enfervorizados arrebatos. Parece mentira que no te conozcas.
Además, no negarás que ese tipo de comentarios (aunque no referidos al bueno de Pelayo, a quien además aprecio un montón) son muy tuyos... O si no acuérdate de cómo andabas de cabreado cuando te enteraste de que cierta poetisa bastante conocida hoy en día había publicado únicamente cuatro libros en veinte años.
Un abrazo. Y no te lo tomes todo tan a pecho. Al fin y al cabo, como decía el gran Machado, "el arte es largo y además no importa".
No se trata de tomárselo a pecho o no, Miguel. Se trata de que yo no he dicho jamás eso de Pelayo Fueyo y los que lean este blog no sabrán si es una broma tuya o si lo he dicho yo realmente. Además de Pelayo que, junto a piquero, es el único poeta de esa tendencia del que, ni poética ni humanamente hablando, he dicho nunca nada malo. Al contrario... Y sí, quizá mi blog sea radical y mi actitud en algunos casos también pero solo cuando voy con la verdad con delante, porque con la verdad por delante puedes enfrentarte a quien sea...En fin, pásalo bien por AStorga...Abrazo fuerte.
Tranquilo. Ya que soy el propietario de esta bitácora y que te conozco y que sé que la mentira no entra dentro de tu inventario de defectos, aclaro ahora mismo que David González no es el responsable de la frase transcrita por JLP y que, por tanto, las apuestas siguen abiertas y habrá que seguir proponiendo nombres (o iniciales) hasta que el instigador de esta polémica decida cerrarla con la resolución definitiva, cosa que depende única y exclusivamente de él.
Mis disculpas tanto a David como a todos los que se hayan creído lo que, como se ha dicho, no era más que una chanza.
Gracias, Miguel, tío. Disculpas aceptadas. Abrazo fuerte, y solidario, de tu colega David González.
Coooño! No pretendía esta polémica en absoluto. Pensé que estaba tan claro que ni imaginé que hubiera otras opciones. Y desde luego, David jamás haría un comentario de ese tipo, ni sobre Pelayo ni sobre mí ni sobre ningún otro poeta. David, como todos nosotros, tiene sus defectos, pero entre ellos no figuran ni la envidia ni la mezquindad que un comentario como ese al que me referí llevan aparejadas. Un abrazo sincero y fuerte para David desde aquí.
Cada vez tengo más ganas de ver tu película. Y no me extraña nada lo que dices sobre Michi. Era un poeta, como sus hermanos, pero que nunca escribió poesía. Me estoy acordando de una página del "Hola" de hace muchos años en que salía Michi recién divorciado de una de las hermanas Molina (no era Ángela sino otra que ahora no recuerdo) y él declaraba que la familia Molina era el horror, un auténtico caos. Ja ja ja! Estaba él para hablar de familias caóticas...
Pero en serio: es una lástima que Michi no quisiera escribir poesía. Nos hemos perdido a un gran poeta. Podía haber juntado lo mejor de Leopoldo María y lo mejor de Juan Luis.
Eran las otras iniciales, Miguel...
Saludos.
JLP