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La Coctelera

MICROCOSMOS

Bitácora oficial del escritor Miguel Barrero

2 Noviembre 2006

MICROCOSMOS50: IDEOLOGÍA Y LETRAS

En las últimas semanas se han abierto diversos debates por los arrabales de la red de redes acerca de si es o no lícito mezclar letras e ideología, esto es, si la obra de un autor (el que sea) ha de ser valorada única y exclusivamente por sus valores literarios o si, por el contrario, a la hora de enfrentarse a la lectura de un texto (sea éste novela, poema o ensayo) ha de tenerse en cuenta el pensamiento político de quien lo firma. Creo haber tratado ya el tema en otra columna (con éste son ya cincuenta los microcosmos que alumbro en estas páginas, y no es fácil acordarse de todos), pero dado que las posiciones en esta polémica suelen ser tan firmes como furibundas, no me parece mal traerlo a colación de nuevo.
Si usted contrata a un carpintero para que le haga una estantería con la que reforzar su biblioteca, únicamente se preocupará de que las baldas estén firmes, de que las medidas sean las correctas y de que la madera elegida para tal fin sea de una calidad, como mínimo, aceptable. Poco importa que, una vez terminada la tarea, el trabajador beba como un cosaco, frecuente los burdeles más inhóspitos o haga todo lo que pueda para evadir impuestos. Sin embargo, los creadores no gozan de ese beneficio. Da la impresión de que un escritor, un pintor o un cineasta están obligados por el mero hecho de serlo a obrar rectamente (recordemos si no cuánta tinta se ha vertido contra el pobre Picasso por cuestiones que nada tienen que ver con sus cuadros) y no apartarse ni un milímetro de lo que en cada época se considera lo correcto. En el momento en que desobedezcan esta máxima, habrá quien se apresure a poner en entredicho sus obras (esto es, el fruto de su trabajo) esgrimiendo cualquier argumento ajeno al del valor artístico, que es, en mi modesta opinión, el único que sirve. ¿Debemos condenar el Viaje al fin de la noche sólo porque Celine se llevase de fábula con los nazis? ¿Hay que menospreciar al mejor Alberti por el apoyo que siempre prestó al régimen estalinista? ¿Tendríamos que tirar a la basura los Sueños y los sonetos de Quevedo porque su autor fuese un personaje del que uno no podía fiarse así como así? Los problemas con la justicia de Cervantes, ¿no convierten El Quijote en una obra inmoral y absolutamente reprobable? Que cada cual responda según su conciencia. Yo, por mi parte, prefiero quedarme con la estantería.

El Comercio, 2 de noviembre de 2006

servido por miguelbarrero 10 comentarios compártelo

10 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Fernando

Fernando dijo

Me parece bien toda postura que se tome sobre el particular, pero yo soy yo, con todos mis defectos y manías e incluso con mi vida y sus tendencias, no puedo dejar derrotada mis ideas ni la historia que me arrastra, (tengo ya bastantes años para poder hablar sobre el asunto), porque un señor sepa usar la pluma y escriba correctamente, no haré nada contra él, ¡ojo!, cosa que a lo mejor él sí lo haría, pero me quedo con la única manera que tengo de disentir con él y es no hacerle ningún caso, no comprar sus libros, no hacerme eco de sus comentarios...la democracia ha servido para esto, poder elegir, cosa que seguramente con ellos no hubiéramos podido hace...y en la historia de España y fíjate en la de Asturias tenemos donde verlo...pero que cada cual haga de su capa un sayo...saludos

2 Noviembre 2006 | 05:51 PM

miguelbarrero

miguelbarrero dijo

¿No te comprarías entonces el 'Viaje al fin de la noche' de Celine ni 'La saga/fuga de JB' de Torrente Ballester ni 'La casa encendida' de Rosales ni 'Madrid de Corte a Cheka' de Agustín de Foxá ni las 'Ficciones' o 'El Aleph' de Jorge Luis Borges?

2 Noviembre 2006 | 06:06 PM

Fernando

Fernando dijo

¿Acaso todos esos señores son nazis?, porque uno puede pensar como quiera, el mismo Rosales era falangista me parece, pero ser de derechas no creo que sea lo mismo que alentar a un grupo nazi...Estarás de acuerdo conmigo que todo aquel que impida el desarrollo de otro ser humano por religión, por color de piel o raza, como por su estatura o defecto físico tiene poco que enseñarte, aunque escriba muy bien y sus novelas sean la repera, guarda en su interior una bala y ahora ya no hablo de la guerra, hablo de los seres humanos y las personas...Miguel, la historia y la vida nos hacen tomar partido y es duro a veces pero hay cosas elementales...un abrazo

2 Noviembre 2006 | 07:46 PM

miguelbarrero

miguelbarrero dijo

No todos son nazis, pero Celine sí lo fue, y Borges aplaudió con las orejas a los militares cuando éstos tomaron el poder en Argentina. No me parece muy inteligente despreciar o ignorar por eso unos textos que figuran entre los mejores de la Historia de la Literatura.

Rosales y Foxá fueron falangistas, sí. No eran nazis, pero apoyaban a Franco, que no era ningún demócrata. Y dejar de leerlos por ello sería tan absurdo como dejar de leer a los anteriores).

2 Noviembre 2006 | 08:29 PM

Fernando

Fernando dijo

Cuantos no apoyaron a Franco y después se cambiaron de chaqueta!...no voy a defenderlos a todos los que la comodidad o el miedo hizo de ellos seres cobardes, tampoco hay que ser tan drástico pero sí que aquellos que han sido PURO REGIMEN intento evitarlos...como no hay donde elegir!..y desde luego Franco no era ningún demócrata...Saludos Miguel, aún así sigo diciendo que hay muchos ebanistas haciendo estanterías y si tu sabes que aquel es un pederasta no se la encargaras e irás a otro...y no merece seguir porque no tenemos que estar de acuerdo, eso es lo bueno de esto tú y yo podemos hablar y pensar distinto...

2 Noviembre 2006 | 09:41 PM

miguelbarrero

miguelbarrero dijo

No, querido Fernando. Desde luego que no se la encargaría porque, si me enterase de que es pederasta y tuviese pruebas de ello, lo que haría sería denunciarlo, aunque eso no me impediría tener la capacidad de valorar su buen hacer con la madera, exactamente igual que aborrezco las actitudes antes citadas de Borges y Celine, por ceñirme sólo a dos ejemplos, a la vez que disfruto enormemente de sus obras.

Sé que no tenemos que estar de acuerdo, y también que podemos hablar libremente (sólo faltaría). De hecho, me ha agradado mucho esta conversación, así que espero volver a verte por aquí.

2 Noviembre 2006 | 11:35 PM

Fernando

Fernando dijo

Por supuesto, no te vas a librar de mí por quitame estas pajas...y yo leo a Borges, tengo sus obras completas...de Celine, no ...nada de nada...por cierto lo malo que tiene los pederastas es que te sueles enterar tarde cuando ya tienes la estantería llena.

3 Noviembre 2006 | 12:01 AM

JLP

JLP dijo

Naturalmente, yo leo a todos. ¿De qué otra manera podría hacerme un juicio? Ahora bien, la literatura no se parece nada a una estantería. La literatura se hace, entre otras cosas, con ideas. Y si no valoramos las ideas, ¿entonces qué valoramos? ¿Tal adjetivo feliz, tal frase bien construida? Eso no es la literatura, o no lo es para mí. Eso sería artesanía, ebanistería: una estantería, un armario.
Un gran escritor no es un artesano (aunque puede serlo-además-de) sino un creador, alguien que recrea el mundo, opina, se mancha con lo que dice, se apuesta a sí mismo. Y no se le puede leer de otra manera. Leer es creativo: también uno se mancha y se lo juega todo, si de verdad es un lector. No puedo ser indiferente cuando leo. Al igual que el autor, yo juzgo, opino, aplaudo, condeno, me involucro...
Quizá el debate lo estamos planteando mal. No deberíamos hablar de buenos autores que podrían ser supuestamente reprobables en sus actuaciones sino de obras reprobables, desde el punto de vista que sea y haya hecho lo que haya hecho su autor. Por ejemplo, el aplauso de Borges a los militares argentinos no está en su obra. Pero la apología del crímen sí está en la de Jon Mirande, y no como boutade estética, tipo Fonollosa.

4 Noviembre 2006 | 12:28 AM

miguelbarrero

miguelbarrero dijo

Estoy de acuerdo contigo, JLP, sobre todo en lo relativo al último párrafo, pero creo que en el artículo se sobreentiende que me refiero a obras en absoluto reprobables escritas por autores que en su día tuvieron actitudes que sí lo fueron (de ahí el ejemplo de la estantería, un objeto completamente neutro y desprovisto de cualquier tipo de, digamos, connotación). Como bien dices, es en el valor de la 'creación' como tal donde reside la bondad de la obra, no en los valores que pueda transmitir. Todos sabemos que con grandes ideales se han escrito bodrios intragables (y también lo contrario, por supuesto).

Por cierto, se te echó de menos en Pravia ;)

5 Noviembre 2006 | 10:36 PM

JLP

JLP dijo

Fue una pena. Pero el trabajo manda.

6 Noviembre 2006 | 12:34 AM

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Sobre mí

Miguel Barrero (Oviedo, 1980) se licenció en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca y ha trabajado y colaborado en diversos medios asturianos. Con su primera novela, Espejo, obtuvo el Premio Asturias Joven de Narrativa 2004. Algunos de sus relatos han salido a la luz en las publicaciones Eventual y El Norte de los Libros, así como en el diario La Nueva España. Está incluido en el volumen colectivo Guernica variaciones Gernika. En la actualidad, trabaja como redactor en el semanario Les Noticies, publica una columna semanal en el diario El Comercio y colabora habitualmente con la revista cultural ElSúmmum.

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