Me encargaron desde El Comercio una crónica sobre el recital que los poetas Eva Vaz y David González llevaron a cabo en la noche del pasado sábado en el pub La Sal. González aprovechó su cuaderno de bitácora para contarlo en primera persona y, de paso, hacer referencia a este humilde plumilla. Aquí lo tenéis:
Aunque todavía hoy tengo el cerebro hecho fosfatina (el pensamiento ya no se recupera como antes), creo que, realmente, mereció la pena el recital presentación del pasado sábado.

Siempre me quejo de que las cosas me salen mal. Pero el sábado fue todo lo contrario. Todo salió bien. Demasiado bien, diría yo, y eso me hace temer las represalias de la vida como contrapartida. En realidad, el recital del sábado  en que Eva y yo presentamos nuestros nuevos libros solo puede calificarse de éxito rotundo. Así que hoy toca hacer algo a lo que no estoy acostumbrado: dar las gracias.

Sobre todo a la gente que acudió a nuestro recital. Esa gente fue la auténtica protagonista de la noche. Su calor nos arropó a Eva, a Piquero, a Toli Morilla y a mí que, creo, estuvimos a la altura de ese público tan generoso. Así que a todos ellos: gracias por estar ahí.

Muchas gracias.

De corazón.

Y como ya hablo bastante de mí mismo en mis poemas y relatos, para los que estéis interesados en saber como fue el recital os remito a este artículo que el escritor y periodista Miguel Barrero ha escrito para el diario El Comercio.
Gracias a ti también, Miguel, tío.